18 de octubre de 2012

Arqueoacústica: mensajes sonoros del pasado

Silbato de la muerte experimental
Sitios rupestres, monumentos megalíticos e instrumentos musicales. Son tantos los fenómenos acústicos que se producen en sitios arqueológicos, sobre todo en cavidades rocosas y monumentos megalíticos, que es difícil atribuirlos a la casualidad, pero a pesar de que es probable que nuestros antepasados usaran estas propiedades acústicas para emplazar los monumentos en los que realizar rituales y ceremonias, no hay ningún documento escrito que lo afirme. Esto pone de manifiesto la necesidad de sistematizar su estudio, no sólo desde el punto de vista estrictamente físico y arquitectónico, sino con una perspectiva más amplia, tratando de entenderlos como parte de un contexto antropológico. La posibilidad de correlacionar estos efectos con otros aspectos de carácter cultural puede ser de gran utilidad para conocer el diseño y funcionalidad (no sólo estrictamente religiosa, sino política, comercial, etc.) de diversos sitios y construcciones antiguas. 
Chavín de Huántar. Edificio A. Perú. Foto: José Luis Cruzado Coronel
Murales de Bonampak. Muro Norte. Chiapas (México)
Intencionalidad. Dentro de las cavidades rocosas, naturales (cuevas, cañones, desfiladeros) o realizadas por el hombre (monumentos megalíticos como pirámides, menhires o dólmenes), la ola de sonido rebota contra la piedra y vuelve en forma de eco doble, triple o múltiple, fenómeno que siempre ha fascinado al hombre antiguo, quien probablemente lo relacionaba con los espíritus, las entidades sobrenaturales y el propio entorno natural. Estos sonidos, eran interpretados en clave mística por el hombre prehistórico. Esto explicaría por ejemplo, la realización recurrente de pinturas rupestres dentro de las cuevas, y la desconcertante temática elegida. ¿Pero hasta qué punto los constructores estaban conscientes de estos fenómenos y los incorporaron en su diseño con la intención de aprovechar los edificios en rituales u otras manifestaciones de carácter colectivo o privado? El eterno problema, tal  como en arqueoastronomía, es intentar demostrar la intencionalidad de esta correlación entre un monumento y los sonidos que éste produce en determinadas circunstancias. Se trata de un reto empírico de difícil, pero no imposible resolución. Aunque lo cierto es que los sonidos producidos en los diferentes lugares estudiados hasta ahora, dependen en gran medida del sonido que los genera (una palmada, el sonido de tambores, etc.). Podemos afirmar que un efecto acústico se produce, pero ¿cómo asegurar que éste se producía de la misma forma en el pasado? La arqueoacústica es una joven ciencia que avanza día a día hacia la resolución de este problema. 
Sitio arqueológico de Tulum. México
El Castillo de Tulum. México
La arqueoacústica como ciencia. A pesar de ser una disciplina relativamente reciente, el fenómeno acústico en monumentos arqueológicos (estudio del uso del sonido por parte de las sociedades del pasado) es emergente, y ya se está abordando desde las matemáticas, la física, la ingeniería y la arqueología. La arqueoacústica se está convirtiendo en una ciencia que intenta sistematizar sus objetivos, contenidos técnicas y metodologías. Son indispensables los modelos matemáticos tanto en un plano abstracto como en el nivel de su implementación numérica. En los fenómenos acústicos ocurre algo similar al caso de la arqueoastronomía, donde es indispensable el bagaje matemático asociado con el estudio de los movimientos de los cuerpos celestes. Hay que tener en cuenta los aspectos físicos de la fuente del sonido generador, así como aspectos fisiológicos y cognitivos, y de significado, como parte de manifestaciones culturales, religiosas y artísticas. También es importante considerar los materiales involucrados, pues, sobre todo en el caso de edificios, las restauraciones y reconstrucciones pueden haberse hecho, como sucede en muchas ocasiones, con materiales diferentes a los originales, alterando las propiedades acústicas de la construcción o recinto como un todo. Quizá de menor relevancia, pero no obstante importantes, son las alteraciones en las caracterizaciones acústicas debidas a cambios de temperatura, humedad u otras condiciones físicas. Todo esto debe estar integrado en un sistema de medición, almacenamiento y procesamiento de datos.  
Palenque. Grupo Norte. México
El poder resolver la ecuación de onda en un modelo matemático, sirve no sólo para recrear virtualmente condiciones que sería imposible reproducir experimentalmente (por ejemplo, el suponer que un recinto estaba totalmente cubierto de cierto estuco con determinadas propiedades acústicas, o que alguna pared u otro elemento arquitectónico ahora faltante estaba presente en la conformación original), sino también como herramienta predictiva y de verificación de hipótesis. Además, la caracterización acústica de un sistema arqueológico debe contemplar la forma en que son percibidos por el ser humano las diversas manifestaciones sonoras. Uno de los puntos más delicados son las extrapolaciones directas de la forma en que percibimos el sonido en la actualidad con la forma correspondiente de un oído del pasado. En otras palabras, cualidades como "fuerte" o "débil" deben ser consideradas en un contexto relativo. El significado de los sonidos puede variar considerablemente dependiendo del contexto cultural específico. Por mencionar un ejemplo sencillo, los sonidos y notas graves en la Grecia Clásica estaban asociados a objetos o movimientos pesados, y los más agudos, a objetos o movimientos ligeros. No fue sino hasta mucho después, quizá de manera natural por asociación con la notación musical occidental, que la correspondencia con alturas (grave-bajo, agudo-alto) fue establecida. En resumen, la experimentación es fundamental para el estudio de los sonidos del pasado, unida a una estricta técnica y metodología, relacionadas sobre todo con la física y las matemáticas, teniendo en cuenta aspectos humanísticos y antropológicos.
Bonampak, Chiapas (México)
Pirámide de Kukulcán. Chichen Itzá. México
Los sitios más paradigmáticos y mejor estudiados en América. En México tenemos multitud de sitios arqueológicos que son objeto de estudio no sólo desde la arqueoastronomía (por lo que son más conocidos) sino también desde la arqueoacústica. En Chichen Itzá se han estudiado principalmente dos lugares: la pirámide de Kukulcan, donde la acción de dar palmas produce un extraño eco en forma de chirrido similar al del ave sagrada maya, llamada quetzal (en las escalinatas de la fachada NNE), y un efecto como de “gota de agua” se produce en las mismas escalinatas cuando una persona las sube y otra se queda en la base escuchando. En el mismo sitio arqueológico, en la cancha del juego de pelota se produce un eco flotante y cierta comunicación acústica de la cancha con los templos Norte y Sur. Los investigadores N. Tsingos, C. Dachsbacher, S. Lefebvre y M. Dellepiane, Pablo Padilla Longoria, Clara Garza y Alejandro Ramos (físicos y matemáticos de la UNAM), Jorge Antonio Cruz Calleja (Instituto Politécnico Nacional, Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica de la UC) y Nico Declercq (Universidad de Ghent, Bélgica, 2002, 2004) han aportado y siguen aportando valiosísimos datos sobre el tema. En Tulum, aún en México, en el techo de uno de los edificios están colocados un cilindro junto a un anillo, ambos de piedra, y el primero en el mismo plano que el segundo. Algunos de los guías locales aseguran que cuando los vientos alcanzan velocidades altas, por ejemplo durante el acercamiento de un huracán a la costa, es posible oír el silbido producido por el anillo a varios cientos de metros. De ser cierto, este dispositivo constituiría una de las primeras "alarmas meteorológicas", pues hay que recordar que Tulum es una ciudad amurallada, y sus murallas podrían haber servido de protección a la población. VerVídeoEcoKukulcan 
Tajín. Plaza del Arroyo. México
En Tajín (México), al aplaudir enfrente de cada uno de los cuatro edificios que limitan la Plaza del Arroyo, el eco producido parece surgir de detrás del edificio correspondiente, y regresar por los lados en forma de algo parecido a un trueno. No deja de ser sugerente el hecho de que el sitio del Tajín (“trueno” en lengua totonaca) tenga una asociación con el relámpago y el trueno. Quizá pueda interpretarse el eco que surge de atrás de las pirámides como una manifestación de este fenómeno natural que muy bien pudo haber sido incorporada en algún ritual o ceremonia. En Palenque (México), los cuartos y la plaza de los templos del Grupo Norte, estudiados por Francisca Zalaquett (2006) presentan representaciones escénicas de las que se ha intentado interpretar el significado social (asociado con la música), y poseen buenas cualidades acústicas que han sido relacionadas con hallazgos de silbatos.  En Horseshoe Canyon (Estados Unidos), Steven J. Waller estudió cinco enclaves rupestres que mantienen correlación con cinco sonidos completamente diferentes.     
Silbato rana de Yaxchilán. México
Los instrumentos musicales en América. Los instrumentos musicales parecen estar presentes desde hace decenas de miles de años en las sociedades del pasado, y aunque es un tema en el que no nos extenderemos en el presente artículo, expondremos sólo algunos de los casos más curiosos, que desarrollaremos con la extensión que se merecen en un próximo trabajo. Por ejemplo, y siguiendo con México, en Yaxchilán se encontraron durante las excavaciones dirigidas por Daniel Juárez Cosio entre 1989 y 1991, y en la Pequeña Acrópolis (Roberto Velázquez Cabrera, Instituto Virtual de Investigación Tlapitzkalzin 2002),  silbatos rana de barro, en posición de canto, que se usaban probablemente para atraer la lluvia, en ceremonias al dios maya del agua y la lluvia, Chaac. Aún hoy, los maiceros celebran la ceremonia del Ch’a Ch’aac, donde los niños imitan el croar de ranas y sapos. En el Cerro Mazatéptl (Ciudad de Mexico), los silbatos de la muerte (Roberto Velázquez Cabrera, Instituto Virtual de Investigación Tlapitzkalzin), han sido uno de los descubrimientos más curiosos. Son aerófonos generadores de sonido mediante un aeroducto tubular o ehecachichtli, que da entrada al aire que atraviesa una primera cámara, y alcanza una segunda, sin salida. El nombre se debe al elemento que da forma al silbato, una calavera, pero cuando el mismo emite sus sonidos, o más bien graznidos espeluznantes, es sobrecogedora la sensación que produce, pues realmente parecen macabros llamados a la muerte. EscucharSilbatoMuerte
Murales de Bonampak. Chiapas. México
En Chiapas (México), en el conocidísimo Muro Norte, Cuarto 1, Estructura 1 de la zona arqueológica de Bonampak, vecina de Yaxchilán, el hermoso mural de Bonampak, presenta en sus coloridas pinturas unas trompetas (las Hom-Tahs o cornetas o bocinas de guaje), estudiadas por Roberto Velázquez Cabrera (Instituto Virtual de Investigación Tlapitzkalzin), que constituyen la mejor representación gráfica del instrumental sonoro clásico maya y de sus ejecutantes, quienes fueron el corazón de muchos eventos sociales y celebraciones públicas, ritos y combates. También existen diversas representaciones de artefactos sonoros en otros murales, códices, lienzos, piedras talladas, esculturas, figurillas y en muchos otros objetos de cerámica como los vasos circulares. El gran interés y principal foco de las investigaciones en el espacio visual, monumental y temporal de las culturas antiguas mexicanas, han impedido explorar el rico universo de sus sonidos. Muchos trabajos finos, difíciles y muy importantes fueron realizados en el último siglo con análisis visual como el desciframiento de la escritura maya, del calendario y del sistema de numeración, pero el desciframiento del código sonoro ha estado esperando a ser iniciado y afortunadamente, está siendo mejor atendido en las últimas décadas.
Pututu. Chavín de Huántar. Perú
Dejando México atrás, en Perú el Proyecto Arqueoacústico Chavín de Huántar, dirigido por el Centro de Investigaciones Informáticas en Música y Acústica (CCRMA, Perú) y el departamento de Arqueología y Antropología de la Universidad de Stanford (Estados Unidos), es uno de los más interesantes. La arquitectura bien conservada de los edificios de Chavín de Huántar, permite realizar mediciones acústicas que muestran cómo estos espacios transmiten y filtran el sonido, el cual proporciona información acerca de cómo la arquitectura del sitio pudo haber influido en la experiencia humana antigua. Se han encontrado instrumentos de sonido intactos, como las trompetas de caracoles conocido como pututus, de los cuales se pretende medir la acústica. Una comparación entre las características sonoras de los pututus y las características acústicas de la arquitectura del sitio ofrece indicios acerca de cómo estos instrumentos pueden haber contribuido al ambiente sonoro en el complejo antiguo. La dinámica entre los instrumentos acústicos y la arquitectura crea efectos de percepción para los oyentes humanos. Experimentos psicoacústicos con participantes humanos, llevados a cabo en el lugar, han permitido comprobar cómo la acústica ambiental del sitio y los sonidos de artefactos interactúan para producir efectos sensoriales. EscucharPututusChavín
Stonehenge. Inglaterra
Stonehenge. Inglaterra
Algunos sitios en Europa. En las últimas décadas, los arqueólogos han avanzado de forma notable en el estudio de las ruinas del complejo megalítico de Stonehenge, en Inglaterra. Sin embargo, y a pesar de estos avances, propiciados por las más recientes excavaciones, todavía no se sabe a ciencia cierta si este impresionante conjunto neolítico fue un lugar de culto a los muertos, un santuario para la sanación, un observatorio astronómico o todo ello al mismo tiempo. Curiosamente, entre las hipótesis sugeridas por los arqueólogos e historiadores, no faltan aquellas que proponen que Stonehenge fue cuidadosamente construido para producir efectos sonoros singulares que favorecieran los trances de tipo chamánico y la experiencia religiosa. Entre los defensores de esta propuesta, que no invalida las anteriores, se encuentran representantes de la arqueoacústica como Steven Waller y Bruno Fazenda. Este último y sus colegas de las universidades de Bristol y Huddersfield, Stonehenge podría haber sido uno de estos lugares. Para probar su hipótesis cuentan con avanzados programas informáticos que recrean los efectos sonoros provocados por ecos, cantos e instrumentos de percusión en distintos lugares, y eso es precisamente lo que se propusieron hacer en el caso del célebre círculo megalítico. Pero había un problema: como sabemos, el conjunto megalítico está semidestruido, y lo que se ve en pie, es básicamente restaurado, por lo que los posibles efectos acústicos del pasado, no podían reproducirse en el presente. En Maryhill, Washington, Estados Unidos se levantó hace tiempo una réplica a escala natural que “completaba” las partes desaparecidas siguiendo los datos proporcionados por historiadores y arqueólogos, y Fazenda aprovechó su existencia para poner a prueba sus suposiciones, con éxito.
AudioStonehenge1 - AudioStonehenge2
Pinturas rupestres en La Valltorta (Castellón, España)
En España, una investigación pionera es la que está siendo llevada a cabo por un equipo de la Universidad de Barcelona (Margarita Díaz-Andreu) y la Universidad de Zaragoza (Carlos García), que está utilizando los nuevos métodos de esta disciplina para estudiar los yacimiento del barranco de La Valltorta (Castellón), un importante exponente de pintura rupestre de época epipaleolítica. El equipo investigador grabó y midió los sonidos producidos dentro de los abrigos y en diferentes zonas del barranco (tanto sonidos producidos por la voz humana, como por silbatos o por la acción de dar palmas), y analizó aspectos como la reverberación y el eco. Los resultados muestran que la mejor sonoridad corresponde a las zonas de los tres abrigos más profusamente decorados con pinturas: Saltadora, Cavalls y Civil, en los que se observan ecos que van en diferentes direcciones. Los investigadores sugieren como conclusión general que las pinturas rupestres de La Valltorta tenían la función de incrementar el impacto perceptual de los rituales, que se celebrarían en lugares clave, escogidos en función de su sonoridad. 
Hipogeo de Hal-Saflieni. Malta
El Hipogeo Hal-Saflieni de Malta (sur de Sicilia), es un bello monumento megalítico de 5000 años de antigüedad, excavado en la roca madre y de paredes curvilíneas, y es conocido por presentar fenómenos acústicos anómalos, aunque no ha sido aún exhaustivamente estudiado como para poder aventurar una hipótesis sobre la intencionalidad de tal fenómeno. Joseph Farrugia (oficial científico del Hipogeo) describe efectos de sonido poco usuales en el lugar, como los que se dan en un nicho al que llaman “la cámara del oráculo”, donde si alguien habla con voz profunda dentro de él, se produce un eco en absolutamente todo el Hipogeo. La sensación, según Linda Eneix (presidenta del Old Temple Study OTS Foundation), es como la de estar dentro de una gran campana. Daniel Talma (técnico de sonido de la Universidad de Malta) recalca que ciertas ondas enfatizan las otras, o al contrario, como si hubieran creado este efecto especialmente para producir un trance. En Alemania, el arqueólogo Heinrich Kusch ha encontrado evidencias de túneles bajo cientos de asentamientos neolíticos en todo el continente europeo, que han sobrevivido a 12.000 años de historia. Afirma que sólo en Bavaria (Alemania), encontraron 700 metros de túneles, pero que hay miles y miles en toda Europa, desde Escocia hasta el Mediterráneo (como Derinkuyu, en Turquía). Esfuerzos conjuntos de equipos de diversas disciplinas que han trabajado en estos túneles, revelan sin lugar a dudas una tecnología sistemática de resonancia acústica que nos informa una forma de vida muy diferente en tiempos neolíticos, en la que se invertía mucho tiempo en expandir ese submundo y crear murallas para protegerlo. Las propiedades de las piedras utilizadas en las murallas megalíticas, hacen pensar en que éstas eran empleadas para aplicaciones acústicas especiales, ya que el grosor de las piedras, por lo visto provee una mejor reverberación de las ondas. VerVídeoJosephFarrugia(Malta)
Túneles de Derinkuyu. Turquía
Gaval Dash. Gobustán (Azerbaiyán)
Y en Europa del EsteAsia, en Gobustán (Azerbaiyán) es una región rica en monumentos arqueológicos que contiene más de 600.000 pinturas rupestres representando figuras antropomorfas, zoomorfas, danzas rituales, escenas de guerra, botes con remeros, caravanas de camellos, figuras relacionadas con el cielo, etc. En este lugar, se encuentran varias “piedras musicales”, sobre todo el Gaval Dash, una gran piedra plana sobre tres soportes, que si es percutida con otra piedra pequeña, el sonido que emite es parecido al de una pandereta (instrumento muy típico de la zona). En Kataragama (Sri Lanka), un aplauso en determinada posición sobre el río Menik Ganga, produce el sonido del graznido de los patos. VerPercusiónGobustán VerGavalDash

Conclusiones. Es muy probable que todos estos efectos acústicos, y muchos más que existen alrededor del mundo y que no están referenciados en este escueto trabajo, sean intencionales. Antes las cosas no estaban dominadas por la trivialidad, antes todo era importante, todo tenía un sentido, y a pesar de que lo intangible, lo efímero, lo etéreo, pueda llegar a ser tanto o más importante que lo empírico, es difícil de atrapar y de ser demostrado. Y en ello consiste la mayor dificultad de la arqueoacústica: probar no la existencia, pero sí la intencionalidad de los fenómenos. Es un reto que afortunadamente un buen número de equipos científicos multidisciplinares han asumido, con un prometedor futuro de inquietantes resultados. Pero el tiempo apremia, porque a pesar de que son enclaves que pueda parecer que han permanecido inmutables a través de los milenios, en algunos casos, muchos de ellos están perdiendo sus efectos sonoros por causa de la infraestructura turística, la erosión y el vandalismo.

Referencias
Paul Deveraux. Stone age soundtracks (Banda sonora de la Edad de Piedra)
Clara Garza, Andrés Medina, Pablo Padilla, Alejandro Ramos y Francisca Zalaquett. Arqueoacústica maya. La necesidad  del estudio sistemático de efectos acústicos en sitios arqueológicos. Estudios de cultura maya Vol. 32. 2008
Felipe Flores Dorantes, y Lorenza Flores García. 1984. Clasificación musical de silbatos prehispánicos mayas. Investigaciones Recientes en el Área Maya. XVII Mesa Redonda, tomo I: 439-443. Chiapas: Sociedad Mexicana de Antropología.  
Robert Stevenson. 1968. Music in Aztec and Inca Territory. Berkeley: University of California Press
J. Linares. 1996. Acústica arquitectónica y urbanística. UPV, España
Heinrich Kusch. Secrets Of The Underground Door To An Ancient World

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