26 de noviembre de 2012

Arqueoacústica aplicada a los instrumentos musicales del pasado

Hemos tratado en anteriores artículos el estudio de los efectos acústicos en espacios arqueológicos, en los que veíamos cómo los ecos y reverberaciones producían extraños sonidos, y que en contextos de cuevas éstos se acentuaban en presencia de arte rupestre (lo que indica una intencionalidad). En este artículo nos concentraremos en los instrumentos musicales en sí, aunque no pretendemos ni mucho menos hacer un resumen de todos los trabajos hechos en el área, algo inabarcable para un trabajo de estas características. Solo expondremos algunas de las más interesantes y atractivas investigaciones en curso, escogiendo unas pocas de diferentes puntos del planeta. EscucharMúsicaTallerTaucán
Reproducciones de instrumentos musicales prehispánicos de Chile. Taller Taucán (Chile)
Gaval Dash, Gobustán (Azerbaiyán)
Rocas musicales en Europa
Azerbaiyán. Gobustán (Azerbaiyán). Es una región rica en monumentos arqueológicos que contiene más de 600.000 pinturas rupestres representando figuras antropomorfas, zoomorfas, danzas rituales, escenas de guerra, botes con remeros, caravanas de camellos, figuras relacionadas con el cielo, etc. En este lugar, se encuentra el Gaval Dash, una gran piedra plana sobre tres soportes, y si es percutida con otra piedra pequeña, el sonido que emite es parecido al de una pandereta. Claro que tal como sucede con los espacios (cavernas con pinturas rupestres, estructuras arquitectónicas, etc.) donde se producen extraños efectos acústicos, es sumamente difícil demostrar la intencionalidad de estos efectos. Sabemos que esta roca produce sonidos con escala musical, pero n sabemos cómo era usada en el pasado, ni siquiera que era usada. En la mayoría de los casos, ayuda a solventar parte de la problemática el hecho de estar asociadas a instrumentos musicales, petroglifos, pinturas rupestres, ciertos vestigios arqueológicos, y leyendas o tradición oral sobre el uso del espacio para ceremonias o ritos. Es el caso de los litófonos de Tenerife. EscucharGavalDash
Litófono de Teno Alto (Tenerife). Foto: Gabriel Delgado Aguilera
(Proyecto "Litofonías" U. P. de Valencia, 2006-2009)
España. En nuestro país también tenemos ejemplos de rocas utilizadas como artefacto sonoro: los litófonos de Tenerife, estudiados por Javier García Miranda, quien nos aproxima al apasionante mundo de los instrumentos musicales más primitivos del archipiélago. En su trabajo aborda una variante muy poco estudiada hasta ahora en nuestro país, sobre la estrecha relación que nuestros antepasados mantenían con la naturaleza, los animales, los árboles y con determinadas piedras y accidentes geográficos. La tradición oral, ese bagaje cultural que se ha mantenido en Canarias generación tras generación, y que algunos autores excesivamente academicistas suelen menospreciar, representa la base fundamental de su trabajo, que el investigador ha ido labrando progresivamente como resultado de caminatas y horas de conversación con los ancianos de los lugares más remotos de Tenerife. Desde la época de los guanches hasta casi nuestros días, los canarios han hecho uso de determinadas piedras que producen un peculiar sonido metálico al ser golpeadas. El elevado número de este tipo de yacimientos en las islas y especialmente en Tenerife, existiendo más de una treintena de topónimos que hacen referencia a posibles litófonos, así como el carácter ritual en su origen de la mayoría de las manifestaciones folclóricas ancestrales, dan fe de la importancia que el sonido de estas piedras representaba para los antepasados en la isla. Muchos de estos enclaves están asociados a grabados rupestres, canalillos, cazoletas y otros tipos de manifestaciones, así como a un sinfín de leyendas y tradiciones orales relativas a su uso como lugares de culto o de especial interés de tipo ritual o sobrenatural.
Malpaso (Arona, Tenerife)
A veces la pista la da un nombre (“campana” encabeza la lista de los cerca de treinta topónimos registrados) y a veces un informante, personas que milagrosamente han conservado la tradición oral de sus antepasados y ponen al investigador sobre el rastro válido. En opinión de García Miranda, los litófonos más representativos se hallan en el Roque Malpaso, Izaña, Morro de las Campanitas (en el límite entre Fasnia y Güimar) y en La Punta del Hidalgo, en la llamada Meseta de los Guanches, donde el autor localiza un llamativo recinto atravesado por canalillos, cazoletas, relojes solares y una insólita formación geológica que probablemente fuera empleada como centro ceremonial por los moradores de la zona. Este último enclave posee, a juicio del investigador, una acústica sobrenatural, por contraste que con el sonido seco, mineral, que generan las formaciones basálticas de la llamada Cueva del Campanario, localizada en uno de los barrancos de Tabaiba. Entre ambas estructuras litofónicas se sitúa la del roque de Malpaso, en Valle San Lorenzo, Arona, que servía para prevenir a los pobladores de amenazas externas, o la de Izaña, que según García Miranda desprende un sonido agudo, intenso, propio de una chapa de metal, que puede ser escuchado a medio kilómetro. No son los únicos ejemplos. Otros litofónos señalados por referencias orales o toponímicas pueden hallarse en Candelaria (Cueva de la Campana), cerca de Igueste de San Andrés ("Las Piedras de Hierro"), en los altos de Santa Úrsula (Laja de la Campana) o en el núcleo güimarero de Anocheza (Toque de Campanas). Los yacimientos donde se encuentran los litófonos se caracterizan por la diversidad de formas, estructuras y marcos geológicos, pero tienen un triste denominador común: la mayoría de ellos han sido expoliados. Es difícil precisar el espectro cronológico en el que se desarrollan las manifestaciones fonolíticas, aunque, como señala García Miranda, se sabe por diversos testimonios que aún se utilizaban en el sur de la Isla hasta principios del siglo pasado. Como tantas manifestaciones vernáculas, esta comenzó a perderse tras la Guerra Civil, y la litofonía, por diversos factores a partir de entonces, ha sobrevivido a duras penas como un elemento marginal de la cultura ancestral canaria. EscucharLitófonosTenerife
Instrumentos musicals arqueológicos del MNA (México)

Instrumentos musicales de América
México. Francisca Zalaquett (Centro de Estudios Mayas, UNAM) y Federica Sodi Miranda, junto con un equipo de investigadores y músicos profesionales, desarrollaron un interesante proyecto de investigación de 125 instrumentos prehispánicos del Museo Nacional de Antropología, que ampliarán con otros 240 en el futuro. Este tipo de piezas de museo, están perfectamente registradas y catalogadas, pero no se había realizado un estudio de los objetos que pudieron funcionar como instrumentos musicales, ya que la mayoría de las investigaciones habían estado enfocadas en su naturaleza arqueológica, sin considerar los elementos intangibles. A partir de estudios de arqueoacústica, física, etnología e incluso ornitología, se identificaron sonidos cuya escala musical no corresponde a la occidental, sino que tienen una gama propia, que presuntamente corresponde a la del “tipo maya”. Los especialistas han identificado posibles resonancias empleadas por los antiguos mayas, de manera particular en ceremonias funerarias o agrícolas, para atraer la lluvia e imitar o cazar aves. Asimismo, se creía que la mayoría de las flautas prehispánicas ejecutaban escalas pentatónicas, es decir de cinco notas, que son las más simples y rudimentarias en la escala musical; ahora se ha comprobado que varios de estos instrumentos de viento emiten rangos de sonido mucho más extensos, de manera que su análisis es muy complejo, como el caso de una flauta triple de la cual se obtuvieron 600 rangos sonoros. 
Réplica experimental de trompeta maya (México)
Silbato de Yaxchilán (México)
En Palenque (también México), los cuartos y la plaza de los templos del Grupo Norte, estudiados por Francisca Zalaquett (Centro de Estudios Mayas, UNAM, 2006) presentan representaciones escénicas de los que se ha intentado interpretar el significado social, y poseen buenas cualidades acústicas que han sido relacionadas con hallazgos de silbatos. En Yaxchilán (México), se encontraron durante las excavaciones dirigidas por Daniel Juárez Cosio entre 1989 y 1991, silbatos rana de barro en posición de canto en la Pequeña Acrópolis (Roberto Velázquez Cabrera, Instituto Virtual de Investigación Tlapitzkalzin 2002), que se usaban probablemente para atraer la lluvia, en ceremonias al dios maya del agua y la lluvia, Chaac. Aún hoy, los maiceros celebran la ceremonia del Ch’a Ch’aac, donde los niños imitan el croar de ranas y sapos. Del Cerro Mazatéptl (Ciudad de México) son célebres los silbatos de la muerte (Roberto Velázquez Cabrera), aerófonos generadores de sonido mediante un aeroducto tubular o ehecachichtli, entrada de aire que atraviesa una primera cámara, y alcanza una segunda sin salida. El nombre se debe al elemento que da forma al silbato, una calavera, pero cuando el mismo emite sus sonidos, o más bien graznidos, es sobrecogedora la sensación que produce, pues realmente parecen macabros llamados a la muerte. Los instrumentos musicales prehispánicos están clasificados por los especialistas en tres grupos: idiófonos (su generador de sonido es el propio cuerpo que vibra, como los cascabeles y las sonajas); membranófonos (suenan a partir de una membrana que vibra, como los tambores que se hacen oír con golpes directos); y aerófonos (suenan con el aire oscilante). EscucharSilbatosMuerte
Réplicas experimentales de silbatos de la muerte (México)
Trompeta arqueológica de Chavín (Perú)
Perú. En Chavín de Huántar (Perú), la arquitectura bien conservada de los edificios de este centro ceremonial del Período Formativo, 3.000a.C., situado en la sierra centro-norte de Perú, permite a los investigadores realizar mediciones acústicas que muestran cómo estos espacios transmiten y filtran el sonido, el cual proporciona información acerca de cómo la arquitectura del sitio pudo haber influido en la experiencia humana antigua. Además, se han encontrado en el área 20 instrumentos de sonido intactos (excavados en 2001), las trompetas de caracoles (Strombus galeatus) conocidas como pututus, que pueden ser estudiados, y registrado su sonido, para medir su acústica. Una comparación entre las características sonoras de los pututus y las características acústicas de la arquitectura del sitio, ofrece indicios acerca de cómo estos instrumentos pueden haber contribuido al ambiente sonoro en el complejo antiguo. La dinámica entre los instrumentos acústicos y la arquitectura crea efectos de percepción para los oyentes humanos.  
Tito La Rosa con pututu arqueológico de Chavín (Perú)
A partir del año 2001, en que un equipo de la Universidad de Stanford liderado por John Rick, excavó el sitio y encontró veinte trompetas (pututus) bellamente decoradas, que parecían ser claramente instrumentos musicales, la situación cambió completamente. En 2008 el equipo retornó a Chavín, con investigadores del Center for Computer Research in Music and Acoustics de la Universidad de Stanford, y ellos encontraron que los sonidos dentro de las galerías resuenan  en las mismas frecuencias que los pututus y las voces masculinas (sonidos más prominentes). Miriam Kolar (Arqueología y Antropología de la Universidad de Stanford) mezcló el sonido de dos pututus encontrados en Chavín (ahora en el Museo Nacional de Chavín), interpretados por el músico peruano Tito la Rosa en el sitio, para intentar recrear el efecto de los instrumentos, que por supuesto, se acompañaba de la ingesta de la planta de san pedro y probablemente otras sustancias. También se ha descubierto una pequeña estructura que parece haber sido fabricada con una finalidad acústica: una piedra “parlante”. Cerca del Lanzón se halla un largo ducto que se abre hacia una plaza exterior, y según Kolar, es un perfecto filtro, como una especie de megáfono pétreo exclusivo para las frecuencias sonoras de los pututus, que curiosamente excluye las demás frecuencias. EscucharPututuChavín
Pancho Taucán (Chile)
Chile. Destacamos el exhaustivo trabajo que viene desarrollando el Taller Taucán (Cuz-Cuz, Choapa, IV Región de Chile). Francisco Valdivia Taucán es un etnomusicólogo chileno que lleva una vida estudiando el sonido de los antiguos instrumentos musicales prehispánicos. Rescatando antiguos instrumentos, estudiados por la arqueoacústica, y elaborando bellas y fieles reproducciones, con las que interpreta antiguas melodías para descubrir cómo aquellos artefactos sonaban, y los posibles efectos que éstos durante las ceremonias de la antigüedad. Además, es un gran estudioso del arte rupestre, muy rico en su zona de residencia (nada menos que entre el Choapa y el Limarí), y ha detectado varios paneles rocosos con diversos efectos acústicos (además de astronómicos), que están siendo objeto de estudio desde la arqueología del paisaje, la arqueoastronomía y la arqueoacústica. EscucharPututusTallerTaucán
Kauaha (I. de Pascua)
En Polinesia, es interesante el caso de Isla de Pascua, donde existe una gran cantidad de instrumentos musicales que aún se confeccionan y utilizan según la tradición, y que son herencia de los primeros pobladores de la isla, y sus antecesores polinesios. Han permanecido vivos de generación en generación. Es el caso de las maea, piedras duras, redondas, sonoras y musicales que se golpeaban rítmicamente y acompañaban los conjuntos de cantos. Estas piedras eran extraídas del lecho marino, por ser más resistentes. También se conservaron los keho (tambor de piedra laja y calabaza vacía), hio (aerófono, una especie de flauta fabricada de la caña de bambú), y el kauaha (idiófono hecho de la mandíbula de equino desecada en forma natural. Los huesos maxilares inferiores conservan en los alvéolos dentarios todas las piezas sueltas, que no se salen debido a su forma. Al golpear la quijada, que se coge en la parte delantera, contra el suelo o contra la palma de la otra mano, produce dos sonidos). 

Instrumentos musicales en Europa
Alemania. Hohle Fels, Vogelherd y Geissenklösterle (Alemania). En el sur de Alemania, concretamente en la cueva Geissenklösterle situada en los montes Jura (Suavia), un equipo integrado por miembros de las Universidades de Oxford y Tübingen, encontró durante una excavación lo que parecían ser unos rudimentarios instrumentos de viento (flautas fabricadas con huesos de aves y marfil procedente de los colmillos de un mamut), pero, tras someterlos al carbono para datar su antigüedad, han resultado ser los instrumentos musicales más antiguos descubiertos hasta ahora en Europa, mostrando que hace más de 40.000 años el ser humano ya conocía la música y desarrollaba sus propios instrumentos musicales. Además, el hallazgo fue realizado asociado a pinturas rupestres. Si tenemos en cuenta que, hasta la fecha, los instrumentos de viento más antiguos encontrados tenían una antigüedad de unos 30.000 años, el hallazgo de la cueva Geissenklösterle han permitido dar un salto a las tesis establecidas y mostrarnos que la música y los primeros instrumentos tuvieron su origen mucho más atrás, concretamente hace 40.000 años. También hace ya varios años, arqueólogos de la Universidad de Tübingen (Nicholas Conard) encontraron  4 flautas al sur de Alemania cerca de Ulm, elaboradas en hueso de ala de buitre (la de la imagen se reconstruyó a partir de 12 fragmentos y mide casi 22 cm). La datación arroja unos 35.000 años.  EscucharFlautaUlm
Flautas arqueológicas de Ulm (izq.) y Suavia (der.). Alemania
Eslovenia. La Flauta de Divje Babe. En 1995 el arqueólogo Iván Turk encontró en el yacimiento de Divje Babe (Eslovenia) un fémur de oso que presentaba cuatro agujeros alineados y un agujero en el lado opuesto, como el que tienen las flautas para el pulgar. La flauta tendría unos 43.000 años de antigüedad. Para muchos investigadores no se trata de una flauta, sino de un fémur de oso que ha sido transformado por la actuación de los carnívoros; sin embargo otros investigadores y musicólogos afirman que se trata de un instrumento musical construido por el Hombre de Neandertal. Existen estudios que demuestran que agujeros similares aparecen en huesos, y que éstos se deben a mordeduras de carnívoros, pero estos estudios atribuyen a la casualidad todos los argumentos que esgrimen los defensores de la flauta. Pero, ¿qué probabilidades hay de que en un hueso cilíndrico se formen a causa de una mordedura de oso al menos cuatro agujeros equidistantes entre sí, de similar tamaño y que además se ajusten a la escala diatónica musical?, ¿y que además aparezca este hueso en estratos musterienses? ¿y que casualmente aparezcan junto al hueso útiles con forma puntiaguda que han podido servir para hacer los agujeros? Se tienen que dar demasiadas casualidades. Para que juzguéis por vosotros mismos, os dejo un enlace al cortometraje realizado con el músico Ljuben Dimkaroski tocando en la cueva una réplica de la flauta neandertal de 43.000 años. VerVideoFlauta
Bibliografía
Felipe Flores Dorantes y Lorenza Flores García. 1984. Clasificación musical de silbatos prehispánicos mayas. Investigaciones Recientes en el Área Maya. XVII Mesa Redonda, tomo I: 439-443. Chiapas: Sociedad Mexicana de Antropología.  
Robert Stevenson. 1968. Music in Aztec and Inca Territory. Berkeley: University of California Press
Roberto Velázquez Cabrera. 2002. Silbatos de Yaxchilán (Ranas de Barro). Ponencia en el First Pan-American/ Iberian Meeting on Acoustics, Cancún, Quintana RooJavier García Miranda. 2011. Los litófonos de Tenerife. Ediciones Idea 

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4 comentarios:

  1. Interesante esto de usar también los sonidos para saber algo más sobre la cosmovisión de nuestros antepasados, el legado intangible, no tan solo lo material. Lo efímero, lo espiritual, más importante, seguro, para nuestros antepasados, la lo material. Un buen enfoque para intentar entenderles mejor.

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    1. Desde luego, Antoni, y este interés y capacidad por arrancar sonidos a instrumentos aparentemente tan rudimentarios, denota una complejidad que muchas veces nos cuesta reconocer. Gracias por tu comentario.

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  2. Hola, soy un Músico de México y hago música con Instrumentos Indígenas y Prehispánicos de mi País , en lo personal me he interesado por el tema de la Arqueoacústica desde hace mucho tiempo, he realizado algunos análizis tonales de algunos aerófonos de las diferentes culturas ( Azteca, Maya, etc.)
    Felicidades a el Centro de Estudios Mayas de la U.N.A.M y a Roberto Velázquez Cabrera por tan exhaustiva investigación
    Felicidades Alexa Guerra por tan interesante Blog.

    Oscar Hernández
    www.oscarhernandez.vze.com

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    1. Hola Oscar, he entrado en tu página y me han parecido muy interesantes tus trabajos con réplicas de instrumentos del pasado. Me he tomado la libertad de añadir tu web en los sitios recomendados sobre Arqueoacústica. Un saludo y gracias por tus comentarios.

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