8 de mayo de 2013

María Reiche: Una vida para Nasca

María Reiche
El 15 de mayo de 1903 nacía María Reiche, la gran investigadora de las líneas de Nasca, una vida, una mujer entregada al estudio de un misterio al que, según mi parecer, se acercó al menos en sus opiniones sobre la importancia que en la construcción de las líneas tuvo que tener una visión y una inteligencia preparadas para dejar un documento imborrable en el tiempo, al que ella llamó el calendario astronómico más grande del mundo… Se cuenta que desde muy niña había tenido la ilusión de viajar a Perú, desde que en el colegio tuviera en sus manos por primera vez un atlas, en el que pudo ver que existía un gran lago llamado Titicaca. Una ilusión que se había transformado en un sueño que la acompañaría durante toda su infancia y adolescencia, y que se hizo realidad en 1932. Después de realizar estudios de matemáticas, geografía, física, pedagogía y arqueoastronomía en Hamburgo, su vida dio un giro de ciento ochenta grados cuando viajó a Perú como institutriz de los hijos del cónsul alemán en Cusco. Ella dijo: “Cuando tomé el primer tren hacia el Cusco, todo el viaje lo pasé en la plataforma, de comienzo a fin, viendo al aire libre los bellos paisajes. Ese fue el primer regalo que me dio el Perú.” Culminada su labor como institutriz, permaneció en el país haciendo traducciones de alemán, inglés y castellano, para luego entrar a trabajar en el Museo Nacional (1938), donde conoció a Julio César Tello, el llamado padre de la arqueología peruana, quien primero había estudiado con método y rigurosidad las primeras culturas del antiguo Perú, y con quien trabajó haciendo traducciones y en la conservación de fardos funerarios.  Un año más tarde, tuvo lugar un congreso internacional en que participaba Paul Kosok, a quien María Reiche ayudaba en las traducciones, hecho que cambiaría definitivamente el rumbo de su vida. Escuchar música: Wipala (Inkuyo)
Paul Kosok y María Reiche
Fue con Kosok, que había llegado a Perú para investigar los canales de irrigación, con quien realizó las primeras visitas a las pampas de Nazca (volaron en un avión del Servicio Aerofotográfico para tomar fotos aéreas), donde se quedó maravillada con los enormes diseños geométricos dibujados en las arenas del desierto, y las gigantescas figuras de animales bordeadas por pequeños guijarros. En 1941 Kosok vuelve a los Estados Unidos, dejando a María el estudio de las líneas de Nasca, y desde entonces y durante toda su vida, María realizaría estudios de medición e interpretación de las líneas y dibujos, dedicándose por completo a ello, instalándose sola en las pampas, sin recibir financiamiento de ningún organismo durante años, sólo apoyada económicamente por su hermana Renate. Con un camión recolector de basura, una escalera e instrumentos rudimentarios de medición (sextante, cinta métrica y brújula), María se instaló allí para medir y con el tiempo conectar las líneas con fenómenos astronómicos. “Todo me preparó para esa vida. El aislamiento familiar cuando mis padres me aislaron después del nacimiento de mi hermano, mi miopía que no fue detectada, todo eso me convirtió en un carácter introvertido. Me hice reservada porque jamás fui el tipo popular. Ahora los turistas me hicieron popular. ¡Pero yo jamás fui popular! Algunas veces quería ser, pero no pude. Lo que fue mi obligación con ese trabajo científico fue mi curiosidad ¡quería saber!”
María Reiche en 1940
En 1940 María conoció a Clorinda Caller Iberico, mientras hacía unos trabajos de traducción para el profesorado de antropología en la Universidad Nacional de San Marcos. Clorinda fue una de las amigas íntimas de María en Perú, llegando a enseñar a leer y escribir a una niña huérfana que vivía con Clorinda, Esparta. Otra de sus grandes amigas en Perú, fue la propietaria de un bello salón de té, Amy Meredith, donde se reunían intelectuales, políticos, y artistas del Perú de la época. Fue una época de intenso trabajo para María, hasta 1945, con la entrada de la guerra del Perú, y por consiguiente la interrupción del trabajo en Nasca, ya que todos los alemanes fueron obligados a permanecer en Lima. Poco tiempo después, desde 1946, pudo dedicarse exclusivamente a sus investigaciones sobre los geoglifos a jornada completa, recibiendo incluso algo de apoyo financiero e iniciando la gran obra de su vida. Cuando detectó la figura de la araña, envió algunas fotos a Kosok, que se publicaron en diversas revistas, siendo el comienzo de un interés creciente por Nasca. María continuó tomando fotografías aéreas de Ingenio y Nasca con el apoyo del ingeniero piloto de una avioneta que fumigaba los campos agrícolas en esos valles. Para entonces, ya se había instalado en La Pascana de San Pablo (El Ingenio), ubicado a la altura del kilómetro 417 de la carretera Panamericana Sur, en una humilde casita a 27 kilómetros de Nasca, donde no tenía luz eléctrica, ni agua corriente, ni qué comer a veces, y aún así afirmaba: "Mi vida raras veces ha sido dura, porque yo tenía que cumplir mi destino. Es así que durante todos estos años me he dedicado por completo al estudio de las Líneas y Figuras en el Gran Tablero de las Pampas de Nasca".
Fotografía de la Casa Museo María Reiche, tomada del libro de J.M. Castro
María Reiche en 1946
Buscando correlaciones arqueoastronómicas, María descubrió algo extraordinario al estudiar la figura de la parihuana (flamenco) de 300 metros de envergadura, al constatar que en las mañanas del 20 al 23 de junio, parada sobre su cabeza y siguiendo con su mirada la dirección del pico, podía observar claramente la salida del sol, exactamente en un punto de un cerro ubicado en esa dirección (señalando el sol naciente en el día del Inti Raymi). Además de marcar el solsticio, María pensó que el rectángulo al costado del flamenco estaba calificado para predicciones de eclipses. Posteriormente cuando descubre la figura del mono, se llevará una gran sorpresa: le faltaba el dedo de una mano, lo que significó como una especie de milagro para ella, pues a raíz de una infección, le habían tenido que amputar un dedo a su llegada a Perú. También calculó que el gran rectángulo al costado de la figura de la araña estaba en conexión con la luna. "Los resultados y conclusiones a los que he llegado se han basado siempre en la observación, en la medición y en el registro minucioso de todas las líneas y figuras. Aunque se pueda tener diferentes opiniones sobre los dibujos y su significado, una cosa es cierta sin embargo, y es que la existencia de las figuras, demuestra, que los habitantes de la costa peruana habían alcanzado un nivel cultural insospechado. El proceso de planear y convertir una escala a otra necesita de una mente capaz de formar conceptos abstractos y de una facultad de razonar que debe haberse encontrado en por lo menos una parte de la población y que no podría esperarse de un pueblo primitivo. Tenemos que dejar a un lado por el momento, el estudio de aquellos elementos que constituyen la esencia del arte primitivo, es decir, totemismo, religión y magia, ritos y ceremonias. Debemos tratar de penetrar en sus mentes y seguir su lucha por la perfección y los caminos emprendidos para lograrlo."
María Reiche en 1985
En 1954, con 52 años, María se deja fijar a un patín de un helicóptero fuera de la cabina para hacer grandes fotografías aéreas que le hicieron internacionalmente conocida. A la vez, continuaba su lucha contra la plantación de algodón e irrigación proyectada en la pampa de Nazca, que quería ser convertida en una zona de agricultura, con lo que se hubieran destruido completamente todos los geoglifos. Fue ella quien entró de una oficina a otra, de un periódico a otro, y organizó una exposición con fotos y dibujos de las figuras y de las líneas, dando inicio a una dura batalla contra la burocracia y los intereses creados. En "La Crónica" del 8 de septiembre 1955 se pudo leer: "¿Una mujer sola quiere buscar los secretos del más grande calendario del mundo en 20,000 hectáreas? ¡Imposible! Eso es la obra de todo un grupo de científicos y eso significa carencia sin límite en el desierto." La población nasqueña apenas ayudó a María Reiche, y las líneas no significaban nada para la mafia capitalista, y en el valle de Ingenio habían sido destruidas alrededor de 22 figuras antes del inicio del trabajo de María Reiche, además de la figura del lagarto, cortada en dos por la Panamericana Sur en 1938. No obstante, consigue que el alcalde de Nazca bloquee el proyecto de irrigación de la pampa. Reiche limpió las líneas y figuras de gravas y de polvo por años con escobas. Por eso, la población del lugar la llegó a llamar por rumores, de bruja de las pampas, la loca, o la mujer con la escoba, convirtiéndose en “la mujer de limpieza” más famosa del mundo. Ella dijo al respecto: “Jamás voy perder mi tiempo leyendo las muchas historias que han escrito sobre mí. Eso no importa. Lo que importa son las figuras de Nasca que son destruidas hasta hoy por la mucha gente que marcha sobre las figuras.” Gracias al arduo trabajo de quien por años trabajó incansable bajo el sol implacable del desierto de Nazca, barriendo, midiendo, fotografiando y luchando, es sin duda que hoy podemos deleitarnos con las bellas figuras trazadas por los antiguos peruanos. 
María Reiche con su Wolkswagen en los años '60
Portada del libro
En los años ‘60 muere su amiga Amy Meredith, dejando un gran vacío en la vida de María, que deja un cierto tiempo el trabajo en el desierto de Nazca. En esos años trabaja en colaboración con Yonah Ib'n A'haron, un joven teólogo de Nueva York, que la ayudó enormemente con un fichero para las líneas, en el que se indicaban coordenadas y características. En los años 1965-1968 fue creada la corporación de Reconstrucción y Fomento de Ica, organismo en el que se dieron cuenta del inmenso valor del trabajo de María y que, en un futuro no muy lejano, podría elevar la zona como gran atractivo turístico, cuyos ingresos incrementarían la economía de la región. Por ello, le propusieron escribir un libro sobre Nasca y las figuras, que editaron en Alemania con el nombre de “Secreto de la Pampa”, siendo el producto de la venta del libro para continuar con sus investigaciones. A partir de ese momento los congresos y viajes permitieron dar a conocer las líneas de forma internacional, y detener definitivamente su degradación, aunque por otra parte, la llegada de turistas trajo consigo un nuevo peligro para la pampa. Ella dijo: “Las actuales variaciones climáticas en la zona y el turismo descontrolado han dado como resultado que muchas marcas hayan sido destruidas. Aún falta mucho por hacer antes que el significado de cada marca sea explicado y esto será imposible si el desierto es dañado o destruido. La superficie es muy frágil. Desde mi primera visita en 1941 a Nasca he solicitado protección para este desierto histórico.” Es en 1970, en el Congreso Internacional de Americanistas, que María Reiche presenta su petición para una protección internacional de las líneas de Nasca. Su petición no fue aceptada, y el turismo continuó su visita descontrolada a las líneas. María dijo con desánimo sobre su trabajo: “Al fin estoy en camino seguro, aunque el proceso es lento y trabajoso, no espero que me entiendan o acepten mis resultados, a mí me basta saber la verdad y después de morir ya lo aceptarán probablemente.”
María Reiche en los años '70
El mirador
Desde 1973 Eva Pehlemann distribuye el saber sobre Nasca en Europa, apoyando la propagación del trabajo y de las investigaciones de María, y en 1974 se inaugura en Munich la primera gran exposición sobre las líneas de Nazca, "Símbolos peruanos de tierra". El 28 de noviembre 1975, Julian Nott y Jim Woodman realizan su proyecto de volar sobre la Pampa de Nazca en un globo de aire caliente "Cóndor I", experimento que fue el inicio de la comercialización de las líneas de Nazca en las Pampas de Jumana y San José. Cuando el turismo de verdad inició, María Reiche se convirtió en una santa para la región. En 1976 fue construido un mirador en el Km 420 de la Panamericana Sur, a 3 km de la casa de María, con el objetivo de prevenir que la gente no siguiera destruyendo las líneas. María Reiche dijo al término de su construcción: “Por fin está listo el Mirador, sólo necesita seguridad, ya veré como terminarlo, pero la gente subirá y mirará gratis las figuras; el Mirador es mío, nadie tiene que cobrar, es para la gente del pueblo que en forma anónima me ha ayudado en mi trabajo. Es mi manera de agradecer a los peruanos. Mientras yo viva nadie pagará por mirar las figuras.”
En 1978 la región alrededor de Nasca es declarada zona protegida, y en noviembre del año siguiente la reina Sofía de España visita las líneas guiada por María. En 1981 una institución lleva el nombre de María Reiche, el Centro Educativo Nº 22401 integrante del NEC Nº 03 de Nasca, con el Nombre de "María Reiche Neumann”, y en 1983 es inaugurada la avenida María Reiche. Su hermana Renate Reiche llegó a Nasca en 1984, apoyando a María con su trabajo y dando clases sobre las líneas.
La reina Sofía y María Reiche a bordo de una avioneta sobrevolando las líneas en 1978
Entrada de la Casa-Museo María Reiche
En los años ‘90 María Reiche ya no puede prescindir de una silla de ruedas, y está casi ciega, aquejada por la enfermedad de parkinson, pero sigue trabajando, a pesar de los esfuerzos y de que debía acudir una vez a la semana a Ronquillo para beneficiarse de los baños termales para sus articulaciones. Publica su última obra “Contribuciones a la geometría y la astronomía en el Perú antiguo”, donde se recogen más de cuatro décadas de investigación. Los últimos años, se traslada a vivir en el Nasca Lines Hotel. El 17 de diciembre de 1994 las líneas son declarados como patrimonio cultural de la humanidad de la UNESCO. En 1996 muere su hermana Renate por un mal del hígado, y un año más tarde se produce la anulación de la adopción de Ana María Cogorno Mendoza (una chica a quien María había intentado adoptar unos años atrás) por la Corte Superior, por no ser posible adoptar una persona adulta. Hoy en día, Ana María es albacea del legado de María Reiche y dirige la Asociación María Reiche. El 8 de junio de 1998 fallece María a los 95 años de edad, de cáncer de ovarios, y a pesar de que la astrónoma norteamericana Phyllis Pitluga es proyectada como sucesora para el trabajo de María, pronto será apartada. Sus restos conjuntamente con las cenizas de su hermana Renate, fueron enterrados en el mausoleo levantado a un costado del Museo de sitio que lleva su nombre. “Tengo definida mi vida hasta el último minuto de mi existencia; será para Nazca. El tiempo será poco para estudiar la maravilla que encierran las Pampas: allí moriré.”
Figura de las manos en el Parque María Reiche. Miraflores, Lima
Uno de los nuevos homenajes para María Reiche (2008) es el Parque María Reiche en Miraflores (Lima), al borde de la Costa Verde y al lado del Parque de los Enamorados, donde algunas figuras de Nazca fueron plantados con tierra y flores en el césped. "Quisiera por eso, que esto contenga un mensaje a los peruanos, de cuyo pasado debemos hacer justicia porque también pertenece al futuro. Ahora estamos en un desequilibrio y no sabemos si el mundo va a terminar mañana o dentro de un millón de años. La vida está compuesta de política y religión y entre estos dos extremos tenemos que encontrar un camino que puede ser largo y derecho o sinuoso. Tratamos de poner el mundo en una plataforma de justicia, de derecho y de bienestar para las grandes masas, que nadie quede privado de su derecho a la vida y a una vida agradable. Todo el mundo debe tener iguales derechos. Yo quiero ser un instrumento para eliminar las injusticias culturales y que los peruanos y los extranjeros aprendan a no depredar lo que es patrimonio de una nación y sobre todo herencia de una cultura inigualable, porque la cultura es el reflejo de la idiosincrasia del pueblo."
Figura del mono en el Parque María Reiche. Miraflores, Lima
Bibliografía sobre Reiche

Caller Iberico, Clorinda. María Reiche. 1979.
Richter, Christiane: La herencia de María Reiche. 2004.
Schulze, Dietrich y Viola Zetzche: Libro de estampas del desierto. María Reiche y los geoglifos de Nasca. Halle 2005
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